La mentoplastia es una cirugía destinada a mejorar la forma, tamaño o proyección del mentón, con el objetivo de lograr un rostro más armónico y equilibrado. El mentón es una estructura clave en el perfil facial, y sus proporciones influyen directamente en la percepción de la nariz, los labios y el contorno mandibular. Un mentón retraído, excesivamente proyectado o asimétrico puede alterar el equilibrio facial y afectar la autoestima del paciente.
En nuestra práctica, evaluamos cada caso de manera personalizada para elegir la técnica más adecuada. Siempre priorizamos la seguridad, la naturalidad y la estabilidad a largo plazo de los resultados. Por ello, no recomendamos el uso de prótesis estándar de mentón, ya que pueden producir, con el tiempo, complicaciones como desplazamiento, movilidad o remodelado óseo en la zona de contacto.
Sin embargo, en casos seleccionados, sí consideramos el uso de prótesis de PEEK fabricadas a medida mediante tecnología de impresión 3D. Estas prótesis, diseñadas específicamente para la anatomía de cada paciente, se adaptan con total precisión al hueso, evitando puntos de presión, movimientos indeseados o alteraciones óseas. Son una opción segura y fiable cuando está indicada una mentoplastia con implante.
Técnicas más utilizadas
La técnica más utilizada en nuestra consulta sigue siendo la mentoplastia deslizante, donde se realiza un corte controlado del hueso del mentón (osteotomía) para avanzar, reducir o reposicionar la estructura ósea. Este procedimiento se lleva a cabo con tecnología de cirugía ultrasónica, que permite una remodelación ósea precisa, minimizando el daño a los tejidos blandos y favoreciendo una recuperación más rápida y confortable.
La cirugía se realiza con anestesia local y sedación o anestesia general, y no deja cicatrices visibles, ya que se accede por vía intraoral. La recuperación suele ser rápida, y los resultados ofrecen un contorno mandibular más definido, un perfil equilibrado y una mejora estética duradera.
